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Virus chino: por qué China es legalmente responsable del COVID-19

Sabéis que a veces me gusta traer alguna reflexión a mi blog personal, y hoy quería hablar sobre la idea de virus chino. Un concepto que popularizó Donald Trump, y por el que fue inmediatamente acusado de racista y de hacer apología del odio por el universo progre de guardia.

Este concepto es, de hecho, políticamente incorrecto. Pero tiene mucho significado en medio de la pandemia, más allá de los motivos del presidente americano para usarlo.

Con este artículo pretendo reflexionar sobre por qué China es legalmente responsable de lo que está pasando. Y por qué decir virus chino me parece una excelente estrategia para que nadie se vaya de rositas.

Sí, yo también estoy harto de las consecuencias del virus chino

Pues sí.

Como muchos de vosotros, estoy confinado en mi casa, en una suerte de arresto domiciliario impuesto en todo el planeta. No voy a entrar a valorar la situación en España, porque sería de traca. Como referencia rápida del lamentable nivel de nuestra clase política, podemos hacer mención a:

  • Las nulas o erráticas medidas generales que se tomaron desde el 31 de enero, cuando ya había un paciente en España con coronavirus, y se veía venir el asunto.
  • Las manifestaciones del 8 de marzo, jaleadas y secundadas desde el gobierno y mayoría de la oposición cuando ya se sabía lo que estaba pasando.
  • Los mítines del 8 de marzo, que organizó la poca oposición que no estaba en el sarao feminista.

Eso es sólo un entrante, claro. Notoria la enorme falta de responsabilidad general y el nulo nivel de competencia entre nuestros políticos. Suspenso. No voy a mirar colores ni ideologías, porque creo que eso no nos ayudará a aprender la lección que encierra esta pandemia.

Lo que quiero hacer hoy es un repaso de por qué creo que China y la OMS (Organización Mundial de la Salud) deberían responder ante la justicia internacional por esta situación. Y, para ser lo menos tendencioso posible, voy a ordenar la información con sus respectivas fuentes. Y, después, que cada cual saque sus conclusiones.

Lo digo porque tengo la impresión de que se afea mucho señalar a China y la OMS como principales responsables del coronavirus. Pareciera que no interesa que los ciudadanos tengamos un criterio claro de lo que está pasando, no sea que exijamos medidas. Y es que si depuramos responsabilidades, los políticos de medio mundo serían llevados ante los tribunales.

En fin, vamos a revisar la información que me llevan a llamar al coronavirus «virus chino«.

Cronología de una pandemia: de aquellos polvos, estos lodos

A mediados de diciembre, ya se hablaba dentro y fuera de China de una especie de enfermedad tipo influenza, que parecía haber surgido del mercado mayorista de marisco de Huanan (Wuhan). Sí, ese en el que se pueden adquirir animales de especies exóticas y salvajes, sin apenas control sanitario.

El 26 de diciembre las autoridades chinas conocieron un informe anónimo de un técnico de laboratorio (recordemos que en Wuhan hay una institución que investiga virus), que señalaba el parecido de este nuevo virus con el SARS (o SRAG, Síndrome Respiratorio Agudo Grave). Esto ya nos había dado bastantes problemas en 2003 con un conato de pandemia, también gracias a China y sus talentos para la gestión sanitaria.

Poco más tarde, el 30 de diciembre, el heroico doctor Li Wenliang se atrevió a desafiar al régimen chino, señalando a sus colegas vía chat que existía una «neumonía de causas poco claras». ¿La respuesta del Partido Comunista de China? Se divide en cuatro acciones rápidas:

  • La policía de Xinhua hace una advertencia de no difundir o crear rumores falsos a los profesionales de la salud.
  • Proceden a represaliar a Li Wenliang, que se va a la cárcel, así como unos cuantos compañeros médicos que también denunciaron la situación.
  • Obligan al doctor Li Wenliang a firmar una declaración indicando que había hecho «comentarios falsos», y la hacen pública.
  • El régimen procede a censurar (más) a todos los medios, silenciando cualquier comentario sobre el problema con esta nueva enfermedad.

De este modo, el gobierno chino se esforzaba por no perder potencia, en previsión de que podría controlar el problema, tapar todo y no perder prestigio político. Además, la Fiesta de Primavera (Año Nuevo Chino) empieza el 12 de febrero, y generar alarma podría lesionar la economía del país.

Por eso, la Comisión Municipal de Salud de Wuhan publicaba esto, que podréis traducir desde vuestro navegador. Básicamente, indican que no hay posibilidad de transmisión entre personas de esta patología. Señalan que es una «gripe estacional, prevenible y controlable». ¿Os suena el discurso? Pues eso decían las autoridades chinas el 31 de diciembre. Y eso es lo que nos soltaron una y otra vez: «es como una gripe». Me da la risa.

La OMS muerde el anzuelo… sabiendo muy bien que lo hacía

Y la aplastante mayoría de países, incluida España, también. Cometimos el error de creer que la OMS sería una institución mínimamente seria. Pero nos equivocamos. Que lo hagamos nosotros, ciudadanos rasos, vale. Pero que lo haga gente con acceso al CNI, la CIA, etc… no sé. Da qué pensar.

Ante esa presión internacional, la medida que llevó a cabo el Partido Comunista de China fue… cerrar el mercado ese de Wuhan. No cerrar fronteras, o al menos cambiar la ley ni hacer absolutamente nada parecido. Si querías tu ración de coronavirus, te ibas al mercado más cercano, y listo. Que, por cierto, ya están volviendo a abrirlos. En fin.

Así las cosas, el 22 de enero el virus había matado a 17 personas, infectando a alrededor de 570 más. Eso es controlable. Pero la censura sobre el virus chino iba en aumento, y hacía saltar las alarmas a nivel nacional e internacional. La OMS pregunta, y China le dice que no, que información no va a haber, pero que va todo bien (en esa declaración que os ponía arriba de la Comisión Municipal de Salud de Wuhan).

Perdemos así preciosas semanas en las que la inacción de la OMS es tan flagrante como la temeridad del gobierno de China. Nos ponemos en el día 14 de febrero, y el tema ya es imparable. El Partido Comunista de China cede un poco, indicando que tiene 1.700 sanitarios enfermos, pero sin trasladar en absoluto que se les ha ido de las manos. Pensad lo que crece la pandemia cada día, y lo que se podría haber logrado aunque fuese haciendo algo el 14 de febrero.

¿Qué podría haber hecho la OMS ante ese silencio? Muchísimo. En 2005 firmó un acuerdo con 194 estados, incluido China. Se trata de un documento legalmente vinculante tras el SARS, al que podría recurrir para exigir la información. Se hizo precisamente con el objetivo de evitar la mala gestión de estas pandemias. En él se insta a cualquier país a informar, compensar económicamente y restituir el daño causado (es decir, devolvernos a la normalidad) en un caso como el que estamos viviendo.

Así que cuando la OMS podía pedir esa información con respaldo internacional, no lo hizo. Podemos pensar en intereses económicos, políticos o cualquier otra conspiración. Da igual. El caso es que no exigieron a China la información ni invocaron el apoyo internacional, mostrándose laxos y pusilánimes.

De hecho… ¡llegaron a felicitar a China por su gestión! Vivir para ver, vaya ejercicio de propaganda. Por eso declararon esas tonterías, que condujeron a nuestra clase política a seguir el discurso de China sin saberlo.

La responsabilidad legal de China y la OMS ante un crimen contra la humanidad que ha matado a cientos de miles de personas

Las cifras de muertos por el coronavirus o virus chino no dejan de crecer. No hablo de pérdidas económicas, crisis, cierres, desempleos ni nada de eso. El dinero se recupera, pero las vidas no.

En ese sentido, y más allá de mi opinión, el derecho internacional a través de los acuerdos indicados y otras normas acordadas entre países indican claramente que se puede y se deben depurar responsabilidades. Para empezar, habida cuenta de que una intervención más rápida y temprana habría parado todo este tema o reducido su impacto, como indican los estudios de alcance internacional. Esto no se hizo porque China y la OMS callaron. No hay vuelta de hoja.

Ojo, porque este tema fue señalado por alguien del gobierno chino, Ren Zhiqiang, un magnate e insider del Partido Comunista de China. Tras declarar que el secretario Xi Jinping es un «payaso sediento de poder», desapareció sin dejar rastro (hasta la fecha). Ese es el nivel de este régimen. ¿Creéis que algo así sería posible en España o Francia? Ni de broma.

En fin, que siguiendo los acuerdos firmados por China y la comunidad internacional, los países afectados por el coronavirus tendríamos derecho a que:

  • Se nos informase de todo, se diese acceso a la OMS a los datos y se facilitase a los demás la capacidad de actuar.
  • China se disculpase públicamente de esta mala gestión.
  • Habida cuenta de ella, se nos compensase por toda la destrucción causada.
  • Además, se nos diese el apoyo necesario hasta que volvamos a la normalidad.

Lo dice claramente en el artículo 2 del documento que arriba os compartía. Lo firma China, ¿eh? Fue su estrategia para salir indemnes de lo del SARS, que ya fue muy pero que muy peligroso.

Por su parte, la OMS, teóricos guardianes de la salud pública internacional, a quienes damos miles de millones de dólares cada año para financiarse, también les toca su parte de responsabilidad.

Es muy difícil explicar semanas de inacción, en las que cada día contaba. Muy complicado justificar el miedo o interés por tapar el virus chino. Ni lo han hecho, ni se les espera. Ante la muerte del héroe Li Wenliang, tienen el descaro de tweetear que «celebran» su trabajo. Media China ardía en las redes contra la censura del gobierno. Pero a la OMS les daba un poco igual, como todo:

Como digo, por desgracia no hay forma de compensar el daño causado a personas como él, que se han dejado la vida con esto. Por eso creo que algo debe cambiar. Todas las muertes y mal generado por esta situación no tienen ya arreglo, pero no por eso el mundo puede mirar para otro lado.

El resto de políticos del planeta, detrás

Todos presenciamos cómo los políticos y gobernantes se tragaron las tonterías de la OMS. Fueron así cómplices de este tema, pues su inacción ha provocado y provocará muerte y destrucción en el mundo. Hay dos escenarios posibles:

  • Son unos ignorantes, y no se enteran de nada a pesar de contar con los medios del Estado y la puesta en duda de los datos de la OMS desde el minuto uno.
  • Son cómplices, y enterados de todo, deciden no hacer nada por miedo a China.
  • Son ignorantes y cómplices, y subestimaron el alcance de esto. Para cuando decidieron actuar, ya no era posible parar el asunto.

Desde Pedro Sánchez a Trump, pasando por Boris Johnson o Bolsonaro. El hecho es que nadie supo ver la gravedad del tema y actuar a tiempo. Ese es el nivel, y hemos de ser críticos y conscientes de ello sin importar el color político. O eso, o volveremos a esta situación en el futuro. Entiendo que la máxima responsabilidad por el coronavirus la tienen quienes podrían haber ahorrado el tema al resto, que son China y la OMS.

Llegado un punto de descontrol, con toda seguridad China se percató de que esto le pondría a la cola de la economía global. Así que le interesaba que el resto del mundo también cayese, aunque esta teoría aún no se ha podido demostrar. Y, de paso, nos colaron sus fabulosos hospitales y brillante gestión. ¡Qué fenómenos (de la propaganda)!

Eso explicaría que el Partido Comunista de China hubiese permitido, en medio de todo esto, que nada menos que 430.000 personas viajasen de China a USA en medio del coronavirus. Que utilizasen a la prensa para señalar como racista y demás tonterías a los países que planteaban el cierre de fronteras. Porque hubo voces de alarma.

En España, por ejemplo, Vox pedía el cierre de fronteras con China e Italia al gobierno el 1 de marzo, lo que habría salvado vidas. Sí, también se habrían salvado si no hubiesen hecho su estúpido acto electoral el 8 de marzo. O si se hubiesen cancelado las manifestaciones feministas. O, de paso, cualquier evento público. Insisto: seamos críticos, no partidistas o fanáticos de ideologías, o volveremos a vivir todo esto en el futuro.

Como digo, creo que China no querría caer sola en el hoyo económico, y por eso su enorme presión para mantener las fronteras abiertas y el tema tapadito… hasta que fue demasiado tarde para todos, con el virus repartido por ahí. Quienes creyeron a China o la OMS, se han comido un virus chino que dañará la economía más allá de lo que creemos. Y que se ha cobrado un coste en vidas brutal.

No hay excusa para los responsables: China y la OMS deben ser juzgados en las cortes internacionales. Y, quizá con penas menos severas, también el resto de políticos implicados. Por ignorantes, mentirosos, temerarios o todo a la vez.

Pero el mundo ya mira para otro lado. Por eso lo del virus chino

Ahora que nos piden unidad, aplausos de ventana y esas cosas bonitas, ya hay quienes intentan arreglar un poco el desastre. Y, sin embargo, la progresía vuelve a dar la razón a quienes pedimos responsabilidades a China o la OMS.

Por eso me alegré mucho esta mañana cuando Trump, sabedor de que no va a haber juicio alguno para esta salvajada que han hecho, decidió tomar alguna represalia. Por eso, ha congelado su cuantiosa financiación a la OMS. Al fin y al cabo, ¿para qué ha servido pagar sus servicios? No descartéis que los 1,2 billones de dólares de deuda soberana de USA que tiene China se cancelen. «¿No podéis pagar este desastre? Pues ya nos lo cobramos nosotros», que diría Trump. Y yo estaría encantado de que la comunidad internacional le siguiese.

Vería estos como movimientos proporcionales y procedentes, que suponen un castigo ejemplar para China y la OMS. Y no, esto no tapa la mala gestión de Trump de la pandemia, pero es un gesto. Eso es ser críticos.

Sin embargo, me asomo a la prensa española, y veo titulares como este de El Diario:

Este titular incluye «en plena pandemia» para dar al lector la idea de que «en medio de la que está cayendo va este y corta los fondos a nuestros salvadores». Cero crítica a China. Cero crítica a la OMS. Otro ejemplo de movimiento progre e idiota, que prioriza el odio a Trump, la ideología, frente a comunicar para exigir responsabilidades. Así no vamos a ninguna parte.

Por eso, como ciudadano encerrado en su casa, viendo impotente cómo cada día se nos mueren abuelos, compatriotas y seres humanos en todo el planeta. Cómo la economía se hunde y más que se hundirá, causando extremo sufrimiento a todos. Cómo muchos escurren el bulto por miedo a China y su poderoso régimen. Cómo no habrá justicia para nosotros. Siento que debo hacer algo, por poco que sea.

De ahí este modesto artículo. Y de ahí mi intención de decir alto y claro virus chino, como un símbolo de protesta contra su régimen y su temeridad.

Y no, no por odio hacia la población china, que sufre tanto o más que nosotros con ese Partido Comunista miserable. Lo hago porque sé que esa deshonra política duele a ese régimen. Le recuerda al mundo, a las generaciones por venir, que ese virus sí, vino de China. Que al menos eso no se olvide. Que coronavirus sea sinónimo de lo que nos han hecho el Partido Comunista de China y la OMS. Digan lo que digan los progres o quien se ponga por delante.

Espero que la comunidad internacional aísle por completo a China, tome medidas contra la OMS y, al menos así, se nos restañe un poco todo lo que nos queda por delante en este arduo camino. Porque si no paramos al Partido Comunista de China, si no hacemos nada al respecto ni castigamos a la OMS, en una o dos décadas nos llegará otra pandemia semejante o peor. Está en nuestras manos.

Es el momento de mostrar coraje y dar ejemplo. Todos cometemos errores, pero hay que asumirlos. Los políticos españoles podrían empezar por pedir perdón y dimitir. En España sus señorías podrían hacer un ERTE, pero en el Congreso de los Diputados. Eso sería mínimamente digno.

Deben existir responsabilidades penales por esto, pues es un acto de guerra en toda regla, que se ha llevado por delante las vidas de demasiadas personas. Esa es mi posición frente a este virus chino. Os deseo la mejor de las suertes, que os afecte lo mínimo posible. Mucho coraje para afrontar esto, que lo superaremos. Y, sobre todo, ánimo para pedir esa justicia que os pertenece tanto como a mí. Un abrazo confinado.

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Mr. Contraintuitivo

Me llamo Jesús, y soy estudiante de psicología clínica. Me apasiona todo lo que tenga que ver con el desarrollo integral de personas como tú.

Aspiro a convertirme en un profesional capaz de ayudar a los demás en su crecimiento, generando un impacto profundo y positivo en sus vidas.

Precisamente por eso escribo este blog. Espero que te resulte útil lo que encuentres en él, y te agradezco que dediques tu tiempo a leerme.

3 comentarios

  • Suscribo todas y cada una de tus palabras. En serio, no puedo estar más de acuerdo. Aunque no está clara la culpabilidad de la aparición del virus, lo que sí está claro es quienes tienen la culpa de la pandemia y no has podido resumirlo mejor.

    Deberían leerte todos los que dicen que ya está bien de quejarse y no aportar nada. Para mi, tu crítica aporta mucha apertura de ojos para el futuro.