Mr. Contraintuitivo
qué es side hustle mr contraintuitivo

¿Qué es un side hustle y cómo puede revolucionar tu vida?

Un side hustle es una actividad económica que haces al margen de tu trabajo, usualmente con esfuerzo. Es decir, que para poder llevarla a cabo tienes que encontrar tiempo y recorrer la milla extra.

Comparte esto:

Hoy quería hablar de qué es un side hustle, una idea relacionada con el mundo de los emprendedores que tal vez os suene.

Ya sabéis que en este blog personal los términos en inglés se llevan. Molan y dan credibilidad. Mejor freelance que autónomo. Mejor entrepreneur que emprendedor.

Pues eso. Side hustle.

Qué es un side hustle y por qué cada vez más gente tiene uno

No he encontrado una traducción exacta de side hustle. 

La traducción sería algo así como una actividad económica que haces al margen de tu trabajo, usualmente con esfuerzo. Es decir, que para poder llevarla a cabo tienes que encontrar tiempo y recorrer la milla extra.

Porque sí, un side hustle se lleva a cabo fuera de la jornada laboral. Por eso, suele tener horarios más flexibles, pero exigentes. Por ejemplo: escribir artículos, tener un podcast, hacer páginas web o montarte un e-commerce. En definitiva, todo lo que hagas al margen de tu actividad económica principal, que te genera unos ingresos recurrentes cada mes. Y que te da un curro mareante.

Cuidado, porque no se trata de un complemento de ingresos a un salario bajo o que sabe a poco. Eso es, sencillamente, tener un segundo trabajo. La clave de un side hustle es que lo llevas a cabo con la ilusión de que evolucione y crezca hasta ser un proyecto al que puedas dedicarte o pueda transformarse en una empresa.

¿Y por qué se hace así? Porque, por norma general, en España emprender es arriesgado, gravoso y difícil. Si quieres crear tu empresa con todas las de la ley, la inversión no bajará de 4.000€ para tu primer año. Si eres autónomo, ni te cuento. Y eso sin contar otros gastos.

Así las cosas, es natural que antes de saltar a la piscina, uno quiera comprobar si hay agua. O, al menos, ir llenándola poco a poco. Un side hustle te permite mantener tus ingresos mientras avanzas, reduciendo la inversión y facilitando que puedas construir tu proyecto con calma. Menos estrés, que ya sabéis que es malísimo.

Una sociedad de side hustlers

Todo el mundo tiene sueños, metas, proyectos, etc. Sin embargo, en la sociedad en la que vivimos, hay una gran desafección hacia el puesto de trabajo. No hacemos lo que nos apasiona.

Aunque no hay estudios concluyentes fuera del ámbito de la medicina (que es el más investigado), parece que la gente está bastante quemada en su empleo. Además, nos ausentamos a menudo, al menos en España.

Dada esa insatisfacción, muchos vemos en emprender el camino hacia cumplir nuestros proyectos. Tenemos una profesión que nos aporta más o menos (a mí me gusta lo que hago), pero avanzamos hacia otra a través de nuestro side hustle. Me parece algo positivo, ya que conduce a que trabajemos en aquello que nos aporta más.

Como digo, hay gente que se apoya en un trabajo secundario para generar más ingresos. No sé si fruto de la necesidad, de la mala gestión de sus finanzas, o de que su salario no le da para llegar a fin de mes. Eso no tiene nada que ver con la idea de side hustle.

Es importante para mí trazar esa línea diferencial, que es fina pero relevante: si soy reponedor y hago extras de camarero es posible que no avance hacia lo que deseo ser. Si soy reponedor, hago extras de camarero y además estoy montando un refugio para perros, que es lo que me emociona, estamos ante un side hustle con todas las de la ley.

Conozco un montón de gente en esa situación, además de yo mismo. Seguro que vosotros también conocéis a gente así, o incluso estáis en circunstancias similares.

Os cuento mi historia como side hustler

En mi caso, llevo toda mi vida como adulto trabajando.

De hecho, empecé un poco antes de los 18, y nunca estuve en paro. He sido un side hustler por necesidad, en el sentido de que tengo unos orígenes humildes, en los que no faltaba lo básico pero tampoco sobraba demasiado.

Así que siempre tuve el punto de mira en cómo podía llevar a cabo diferentes proyectos que me ilusionaban pero no podía pagar. ¿Por qué? Porque eran la llave hacia una vida libre de aquello que no me llenase. A partir de ahí, fui encadenando unas cosas con otras:

  • Mi primer side hustle de verdad fue en el mundo inmobiliario. Quería aprender inglés y hacer algo para mejorar mi situación económica, que era muy ajustada (trabajaba repartiendo periódicos y tenía una modesta pensión de orfandad). Así que se me ocurrió buscar por Internet a compañeros de piso con gran poder adquisitivo y de fuera de España. Mi idea era darles todas las facilidades del mundo y poner habitaciones a su disposición: la gente paga lo que sea con tal de no complicarse la vida. Así, podría sumergirme en un entorno angloparlante y, de paso, reducir sensiblemente el pago de mi alquiler gracias a sus cuotas (que eran más altas, ya que yo me encargaba de todo). Dicho y hecho: no solo acabé por sacarme el C2 en inglés, sino que apenas pagaba alquiler e hice un montón de amigos. Y eso me permitió centrarme en otras cosas, al vivir más desahogado.
  • A partir de esa primera operación, empecé a tener ganas de hacer más cosas de esas. Así que volví la vista hacia Internet, un mundo emergente por entonces, lleno de posibilidades. Quería formarme como copywriter, tener blogs y dedicarme a comunicar online, así que di con algunas personas cuyas webs necesitaban un blogger. Me puse a su servicio a cambio de formación y, después, dinero.
  • Cuando tuve el suficiente nivel, abrí un blog sobre un tema que me interesaba. Trabajaba en mis cosas, estudiaba y, cuando llegaba a casa, venga a formarme y compartir contenido. Llegué a tener un nivel respetable de éxito con ese proyecto, con un canal en YouTube que hoy día tiene unos 13.000 seguidores y me daba para dedicar la mitad de mi jornada a comunicar por la red. Sin embargo, sufrí mi crisis de la veintena, y abandoné ese proyecto para centrarme en mi recuperación.
  • Ahora tengo en mente seguir publicando en este blog, lanzar mi podcast y estudiar psicología, como ya os había comentado. Mi idea con este side hustle es crecer personal y profesionalmente, pero también ayudar a la gente y poder dedicarme a comunicar por Internet teniendo mi propio horario, que es lo que más me gusta. Además, estoy montando una empresa específica como copywriter, para seguir desarrollándome profesionalmente y tener un entorno laboral real y diverso.

Riesgos y consideraciones si vas a por tu side hustle

Mi experiencia no es tan extensa como la de los sufridos autónomos de España, ni tampoco soy empresario. Solo un tipo que hace cosas por Internet y no para quieto. Un hustler, que dirían los ingleses.

Sin embargo, sí hay algunas nociones que daría a las personas que, como yo, tengáis la sensación de que necesitáis algo más que vuestro trabajo actual. Tal vez a ti también te encante tu empleo, pero te gustaría más cumplir ese sueño personal o profesional. Hacer lo que siempre quisiste hacer. Decía Joan Boluda que en cien años todos estaremos muertos, ¡no hay tiempo que perder!

Pero claro, de vuelta al mundo real hay que hacer las cosas con algo de sentido, que luego vienen los disgustos. Por eso, te propongo esta hoja de ruta, que puedes trabajar por escrito. Me habría ayudado muchísimo tenerla hace una década, así que ojalá te aporte:

  1. Identifica tu por qué: ponerse en marcha es más fácil cuando lo que hacemos tiene un sentido. Es preciso que identifiques con claridad por qué quieres llevar a cabo ese proyecto, qué razones poderosas te motivan a seguir adelante. Cuando las cosas se tuerzan (siempre hay contratiempos), este por qué será tu fortaleza. Si estás perdido, resultará una magnífica guía para volver a encontrar tu camino. ¿Mi por qué? Crecer como ser humano y ayudar a los demás.
  2. Determina para quién es: tan importante es saber por qué quieres hacer las cosas como entender para quién son. Cuanta más información tengas sobre quién es tu público, cliente objetivo o destinatario de tu mensaje, mejor. Te ayudará a centrar bien las acciones que llevas a cabo cada día con tu proyecto. ¿Para quién es esto? Para personas que desean asomarse a la vida de otro y conectar, quienes tengan la inquietud de crecer o para aquellos que, a través de mis palabras, puedan encontrarse un poco más a sí mismos y animarse a ir a por todas.
  3. Establece un plan de acción: una vez más, cuanto más concreto, mejor. Puedes diseñarlo como un diario y marcar tus objetivos a años vista, como hago yo con el maravilloso focus planner que me descubrió mi entrenador (ya os dije que se las sabe todas). Sea como fuere, solo hace falta que te marques una estrategia con objetivos claros y medibles, para que tu proyecto sea más realizable. Paso a paso, secuenciados, de manera que logres ir avanzando poco a poco y sacar todo el partido al tiempo que vayas a dedicarle a tu idea. ¿Mi plan de acción? Empecé por este blog, ahora haré el podcast mientras estudio la carrera, con la esperanza de generar una audiencia poco a poco, etc. Demasiado largo para indicarlo en este post. Pero vamos, que existe y es muy sesudo: a tres años vista me parece el mínimo para dar el primer paso.
  4. No pares de formarte: este punto se le olvida a muchísima gente. Para que el cerebro funcione correctamente, hay que usarlo. Una forma magnífica de engrasarlo es estudiar, investigar cada día, ir a cursos, seminarios o leer. Da igual: aprende como quieras, pero hazlo. Lo fundamental es que te formes todo lo posible en cualquier cosa que te ayude a avanzar en tu proyecto. Te aportará claves para ir más rápido, y contribuirá a convertirte en una persona más profesional e inteligente, al proporcionarte más recursos. ¿Mi plan de formación? Asisto a cursos online, estoy estudiando una carrera y tiro de plataformas como SkillShare, que son de pago pero me aportan mucho. Además, colaboro con una empresa grande que me paga la formación como copywriter.
  5. Reduce el riesgo haciendo crecer tu tesoro: la parte de finanzas es fundamental. Si vas a emprender, te aconsejo que reinviertas gran parte de lo que salga de tu side hustle, al menos durante los primeros dos años. Pero ahorra para la adversidad. España, por ejemplo, es un país que penaliza muchísimo a los emprendedores, con impuestos surrealistas que desaniman a cualquiera (yo acabo de pagar un pastizal por eso, pero esa es otra historia). Por eso, es importante que tengas un tesoro, una hucha para hacer frente a los inevitables gastos de lanzarte a por tu proyecto. Haz bien las cuentas y dedica recursos a tu sueño: comprobarás cómo multiplica tus resultados y te aporta increíble seguridad (y, a largo plazo, libertad financiera). ¿Mi tesoro? Destino el 70% de todo lo que gano a inversión, y ahorro el 30%. Como es un side hustle, vivo de los ingresos de mi trabajo, pago todo de mi bolsillo y guardo ese pequeño colchón por si las moscas.
  6. Deja de pensar y hazun problema habitual es la parálisis del análisis, que consiste en tener tu proyecto listo y preparado… ¡pero no dar el paso nunca! Mi profesor de psicología evolutiva decía que nunca vamos a estar mejor que ahora para hacer nada, y creo que tenía mucha razón. Si tienes tu idea más o menos clara, has diseñado tu plan y sabes hacia dónde avanzar, ponte en marcha. Innumerables proyectos se quedan en nada por la indecisión. ¿Mi estrategia? Desde que di el pistoletazo de salida con Mr. Contraintuitivo, me aseguro de hacer algo para esto cada día. Leo, escribo, estudio, planifico… ¡da igual! Pero lo hago algo cada día, sin falta, y no dejo que el miedo a no ser suficientemente bueno o válido me avasalle. Deja de pensar y haz.

Por cierto, el último resultado de mi side hustle ya está disponible en forma de mi libro Transformación. En él hablo de asuntos que tienen bastante que ver con esto del desarrollo personal y la superación, también del estrés y la ansiedad. Por si os apetece profundizar.

Como siempre, espero que estas ideas os sirvan para acercaros un poco más a vuestros proyectos soñados. Ya sabéis que yo seguiré por aquí, en mi side hustle como vosotros, por si os apetece hacer un alto en el camino y visitarme en este blog personal, mi humilde casa en Internet. Un abrazo.

Comparte esto:

Mr. Contraintuitivo

Me llamo Jesús, y soy estudiante de psicología clínica. Me apasiona todo lo que tenga que ver con el desarrollo integral de personas como tú.

Aspiro a convertirme en un profesional capaz de ayudar a los demás en su crecimiento, generando un impacto profundo y positivo en sus vidas.

Precisamente por eso escribo este blog. Espero que te resulte útil lo que encuentres en él, y te agradezco que dediques tu tiempo a leerme.

Dejar un comentario