Mr. Contraintuitivo
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12 píldoras de psicología para el dolor crónico

Estoy bastante contento porque, después de un curso académico intenso, he aprobado primero de psicología. Como mi sistema de recompensas está un poco averiado, sólo me siento moderadamente satisfecho por ello. Si tenéis curiosidad, os hablo de la experiencia en detalle aquí.

El caso es que, para celebrarlo, he recopilado 12 píldoras de psicología para el dolor crónico. Son (algunas) de las ideas más destacadas que he aprendido este año, y que ponen en perspectiva los pequeños combates cotidianos que todos hemos de afrontar.

Mi objetivo no es deciros lo que tenéis que hacer, sino simplemente compartir estas notas que he esbozado en el cuaderno de mis días. Me han resultado de gran ayuda para abordar momentos complejos, adversos y llenos de desafíos que he vivido últimamente.

Para muestra, un ejemplo.

La paternidad como conflicto para la resiliencia del hombre moderno

Os voy a contar una pequeña historia.

Ahora que voy a ser padre, pienso mucho en ayudar a mi hijo a valerse por sí mismo. Pienso mucho en ello porque, se supone, voy a ser un referente para él.

Contra lo que muchos creen, los niños no aprenden de lo que les decimos que tienen que hacer, sino (sobre todo) de lo que nos ven hacer como su referencia. Sé que eso es difícil de encajar con tan poco margen como 9 meses: la vida nos trae un hijo, ¡y nosotros estamos con estas pintas!

Siguiendo esa lógica he pensado que yo, padre, tengo que ponerme un poco las pilas. Quizás porque siento que hay muchas cosas que, como todos, digo pero no hago. Dentro de mis posibilidades, me gustaría contribuir a que mi hijo se proyectase al mundo con mi ayuda. Me gustaría que su llegada me inspirase a ser mejor. Y que, en ello, fuese también él más allá gracias a la influencia positiva y aliento de su padre.

Lo de ayudarle a valerse por sí mismo se debe a mi incapacidad (y la de cualquiera) para proteger a otros (siquiera a nosotros mismos) de todo lo malo que podría pasar. Si no puedo protegerte de todo, tendré que ayudarte a ser más resiliente, porque algo malo te va a tocar. Enseñarte a que vivir es, a menudo, encajar el golpe. Morder el polvo, y aún así levantarse y seguir. Y eso nos lleva a esta entrada de hoy.

Porque estos son asuntos duros, que escuecen en las profundidades de nuestra mente durante días, meses, años e incluso décadas. Encuentro que las píldoras de psicología para el dolor crónico me ayudan a convivir con esos sentimientos. Si no los expresamos, se enquistan en la parte emocional de la persona.

Por desgracia, ningún psicólogo, ninguna terapia ni nada de lo que yo digo va a evitar el sufrimiento a nadie. Pero las ideas sí pueden inspirarnos a seguir adelante cuando el camino es difícil y hay que andarlo. A vivirlo de forma significativa. Porque, incluso cuando las cosas se tuercen, hay cosas que valen la pena. Es cuestión de perspectiva, responsabilidad y valores.

12 píldoras de psicología para el dolor crónico que ofreceré a mis futuros pacientes

Al ojo avezado no se le escapará que he elegido el simbólico número 12 para esta lista. Lo hago como pequeño homenaje a Jordan Peterson que, por suerte, se encuentra mejor después de su infierno particular.

No están en un orden concreto, la verdad. Sencillamente, son pequeñas ideas en las que me he apoyado en el último año cuando se han presentado las dificultades propias de cualquiera que se arriesgue a vivir. Me han ayudado mucho, y me hace ilusión pensar que a vosotros también podrían aportaros cosas buenas ante la adversidad. Os las comparto:

  1. No aceptes que, por tus actos o palabras, las cosas se vuelvan peores de lo que son.
  2. Deja de buscar la felicidad como una meta, y lucha por aquello que signifique algo más grande que tú.
  3. Escribe en un papel tus valores . Asume el compromiso de vivir por, en y a través de ellos, pero con flexibilidad y apertura al cambio.
  4. Elige no ser un ingrato: valora de verdad la parte buena de lo que te toca.
  5. Acepta que vas a sufrir. Con coraje, dignidad y sin resignación: con los problemas, sana competencia. A ver hasta dónde podemos mejorar.
  6. Recuerda que el dolor se lleva mejor desde ese compromiso que has asumido con tus valores.
  7. Deja de creerte y pelearte con todos tus pensamientos. No huyas. No discutas. No intentes ignorarlos ni hacerlos desaparecer. Obsérvalos desde la neutralidad y acepta su presencia.
  8. Asume que el mundo es lo que es, y no malgastes tu energía en frustrarte o enfadarte por ello. Eso no hará que cambiéis a mejor ni tú ni él.
  9. Deja de hacer cosas que te hacen daño. Ahora. Una a una, empezando por las más pequeñas que puedas encontrar.
  10. No dejes que el resentimiento te lleve a dar la espalda a los demás. El mundo te necesita.
  11. Sé humilde y reconoce que, tarde o temprano, tu derrota es tan segura como la del resto.
  12. Pese a ello, sal a vivir cada día con el objetivo de ser el héroe de tu historia. Hasta el final.

Espero que os ayude. Un abrazo.

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Mr. Contraintuitivo

Me llamo Jesús, y soy estudiante de psicología clínica. Me apasiona todo lo que tenga que ver con el desarrollo integral de personas como tú.

Aspiro a convertirme en un profesional capaz de ayudar a los demás en su crecimiento, generando un impacto profundo y positivo en sus vidas.

Precisamente por eso escribo este blog. Espero que te resulte útil lo que encuentres en él, y te agradezco que dediques tu tiempo a leerme.

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