¿Conoces tus zonas erróneas?

¿Conoces tus zonas erróneas?

Acabo de completar la lectura de un libro titulado Tus zonas erróneas, del psicólogo Wayne Dyer.

La verdad es que me ha parecido una obra interesantísima. Entra dentro de la psicología divulgativa y aplicable al día a día, que me parece tan necesaria como útil. Por eso, y como siempre, se me ha ocurrido traer mis conclusiones a mi blog personal. Os cuento.

¿Qué es eso de las zonas erróneas? Más allá de la autoayuda

Hay gente que huye de la palabra autoayuda. Y con razón. A menudo hay algún coach o listillo de turno que te vende la moto. No es el caso.

Dyer profundiza en aquello que era habitual en su consulta. Traza una hoja de ruta hábil sobre los principales problemas de las personas cuya fuente es darle vueltas a la cabeza y estancarse. Esas cadenas de pensamiento, el hábito de obsesionarse con los pensamientos y rumiarlos una y otra y otra vez. El miedo a cambiar.

Habla de eso que a menudo nos afecta, paraliza y hace infelices.  Lo denomina zonas erróneas. Y no se queda sólo en identificarlo, sino que profundiza en las razones de que existan, proponiendo ideas para solucionarlas o reducir su impacto en nuestra existencia.

Si estás buscando un resumen de Tus zonas erróneas o simplemente quieres lo más relevante, destacaría los siguientes consejos del autor:

  1. Hazte absolutamente responsable de tu vida y circunstancias.
  2. Aprecia tu valor y capacidad por ti mismo, no a través de los demás.
  3. Si quieres ser feliz, deja de buscar la aprobación ajena o llevarte bien con todo el mundo.
  4. En tu pasado ya fuiste, y en tu futuro serás. Pero eres quien eliges ser ahora.
  5. La preocupación y la culpabilidad son emociones estériles.
  6. El crecimiento reside en lo nuevo o desconocido. La seguridad sólo sirve a los temerosos.
  7. Haz lo que debes y quieres hacer, no lo que se espera que hagas.
  8. La vida no es justa. Asúmelo y sigue.
  9. Deja de procrastinar y decir que vas a hacer. En su lugar, construye tu identidad haciendo.
  10. Sé independiente y asegúrate de no establecer relaciones de dependencia.
  11. Neutraliza tu ira con una dosis de humor. No te tomes la vida tan a pecho.
  12. Deja de quejarte con el objetivo de culpabilizar a otros de tu suerte.

Como veis, se trata de un compendio de doce ideas en doce capítulos. Un formato que otros buenos libros de psicología han seguido, y que hace fácil la digestión al lector.

Como es lógico, esta es mi perspectiva de lo más señalado, pero la obra profundiza mil veces más y mejor que este resumen. Pero, ¿por qué os recomiendo leerla?

Pararse a reflexionar sobre cómo afrontamos la vida

Tus zonas erróneas es una forma magnífica de hacer un alto en el camino y tomar perspectiva. Sirve a cualquiera, es un libro fácil de leer y claro.

En él reconoces conductas, ideas y comportamientos propios y ajenos. Por eso, a lo largo de sus páginas tienes la oportunidad de hacerte a ti mismo preguntas muy potentes. Y, desde ahí, de desarrollar nuevas estrategias para tu día a día.

Desde luego, se nota la mano del psicólogo que escribe el libro, en el sentido de que hay comentarios y nociones en las que habla desde el conocimiento y la experiencia. Me gusta estar ante un libro con notas a pie de página, rigor y cero palabrería barata.

Te invitan a plantearte tu vida desde la voz neutral de un terapeuta, y eso es genial. No te critica: tú haces autocrítica al leer. Identificas tus zonas erróneas y las del mundo que te rodea. Te entrarán ganas de meterle mano a las tuyas y, con suerte, te harán más compasivo con las de los demás.

¿Y cuáles son esas 12 preguntas poderosas?

Para mí, lo más provechoso de esta lectura ha sido tener la oportunidad de plantearme en cuáles de esos errores caigo. Tomo nota de las ideas de Dyer que comparto y me parecen útiles, y el resto me las guardo para quienes me rodean.

Por si os apetece hacer la reflexión, estas son las notas que he tomado en forma de cuestiones clave a las que veo positivo dar respuesta (como siempre, mejor por escrito y siempre con honestidad brutal):

  1. ¿Eres absolutamente responsable de ti mismo?
  2. ¿Quién o qué determina tu valía?
  3. ¿Necesitas la aprobación de los demás para sentirte bien?
  4. ¿Justificas y defines quién eres por tu pasado?
  5. ¿Te sirve de algo culparte o preocuparte?
  6. ¿Vives una vida a lo seguro, o asumes riesgos para crecer?
  7. ¿Haces lo que se espera de ti, o lo que te gustaría hacer?
  8. ¿Crees que la vida debería ser justa?
  9. ¿Estás viviendo tus proyectos, o lo bueno está siempre por llegar?
  10. ¿Tienes una relación de dependencia con alguien?
  11. ¿Te ríes a menudo de lo que te trae la vida?
  12. ¿Eres un puñetero quejica?

Desde la humildad os digo que podéis leer el libro si os interesa profundizar en estos temas, o podéis quedaros con la reflexión sobre esas preguntas a la que os invito hoy. En la obra encontraréis una guía para abordarlas. Aquí, un punto de partida para inconformistas.

En cualquiera de los dos casos, estoy convencido de las respuestas os resultarán valiosas, y os ayudarán a moveros hacia una vida más plena. Como siempre, espero que os aporte valor, y os mando un abrazo enorme.

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